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COCINAR ALGAS MARINAS: RECETA DE SOPA MISO Y ALGA WAKAME


Cómo cocinar algas marinas

Las algas se pueden utilizar en infinidad de aplicaciones culinarias como: sushi, tortilla de algas, ensaladas de algas, como condimento en ensaladas y pastas, untadas en tostadas, y en sopas.

Sopa de miso rojo y alga Wakame

Ingredientes para 4 personas

Algas Wakame 10 g.
Tofu 150 g.
Dos cubitos de caldo Vegetal.
Fideos de verduras 40 g.
Un litro de agua.
Una unidad de cebolla tierna o cebollino.
Cuatro sobres de Sopa Miso algas marinas.

Paso a paso

- Poner las algas en remojo (15 minutos).

- Trocear las algas una vez hidratadas.

- Llenar la cazuela con 1 litro de agua y llevar a ebullición.

- Añadir dos cubitos de caldo vegetal y las algas troceadas.

- Cortar el tofu a dados y añadir a la cazuela.

- Cortar cebolla o cebollino en rodajas y echarla al caldo junto con los fideos y dejar hervir 6 minutos.

- Diluir los cuatro sobres de Sopa Miso en un vaso con 250 ml de agua.

- Una vez bien diluido, añadir el miso en el caldo.

- Cuando está todo bien mezclado, sacar del fuego y servir.

- En caso de desear aumentar el sabor, se puede añadir un poco de salsa de soja.

A partir de esta sopa se pueden hacer múltiples variantes, añadiendo a la misma gambas, crustáceos, trocitos de atún, tallarines, verduras, setas, sésamo tostado, etc.

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ALGAS COMESTIBLES. TIPOS Y BENEFICIOS GENERALES


Muchos son los países que ya han empezado a incluir las algas en su alimentación diaria, sobre todo en Asia. Estas plantas marinas tiene muchísimas propiedades beneficiosas para nuestro organismo, y para muchísimas personas son todavía desconocidas. En este artículo te enseñamos cómo aprovechar al máximo los usos y beneficios de la algas marinas.

Beneficios generales

- Son bajas en calorías, por lo que son ideales en dietas de adelgazamiento.

- Son depurativas: Ricas en clorofila, que ayuda a depurar la sangre y el sistema digestivo.

- Aptas para vegetarianos: Contienen un gran número de proteínas y vitaminas A,C y B12.

- Fuente de minerales: Contienen hierro, fósforo, calcio y magnesio.

- Contienen oligoelementos: Yodo, silicio, selenio, manganeso...

- Alto contenido en fibra: Regulan el tránsito intestinal.

- Disminuyen el estrés.

Tipos de algas

Alga Kombu

Es un alga silvestre que vive en las profundidades del mar y puede llegar a medir hasta 2 metros, tiene color pardo y posee una consistencia carnosa. Sus principales propiedades son:

- Rica en minerales, en especial de calcio y magnesio, aminoácidos esenciales y fibra.

- Especialmente rica en ácido algínico, que tiene efecto depurativo para el cuerpo.

- Bajo contenido en grasa.

- Su ácido glutámico reblandece las legumbres por lo que disminuye el tiempo de cocción y le aporta más sabor.

- En China se utiliza como remedio para la gota por su alto contenido en yodo.

- Se utiliza para dar sabor o como guarnición en platos de carne o pescado. También en arroces, ensaladas y potajes, tiene capacidad espesante por lo que es ideal para elaborar salsas.

Alga Wakame

Esta alga silvestre se encuentra en las profundidades del mar y tiene un fino sabor. Es de color marrón y crece en corrientes de movimiento rápido. Sus principales propiedades son:

- Rica en proteínas de alta digestibilidad, sales minerales.

- Tiene un alto aporte de calcio, además de yodo, magnesio, fósforo y fibra.

- Rica en vitaminas B y C.

- Alto contenido en micronutrientes.

- Activa la circulación y ayuda al equilibrio del sistema nervioso.

- Se puede consumir cruda en ensaladas, y es ideal para iniciarse en la cocina con algas.

Alga Agar Agar

Es una verdura marina en forma de gelatina que se extrae de una alga roja. Es baja en calorías, por lo que es apta para dietas de adelgazamiento. Además, absorbe las grasas y azúcares de nuestro cuerpo. Otros beneficios del alga agar son:

- Tiene efecto saciante.

- Tiene un sabor neutro.

- Se puede ingerir en té o infusión antes de comer o en sopas, ensaladas, potajes, purés, tartas saladas...

- Como gelificante para tartas, compotas, mermeladas, natillas, cremas, sorbetes o zumos y como espesante para salsas.

Alga Nori

Es la que tiene un consumo más popular. Es un alga seca que se comprime en hojas finas y se cosecha a mediados de invierno para conseguir de esa manera su mayor riqueza nutritiva. Tiene un característico sabor a mar. Otros beneficios de este tipo de alga son:

- Alto contenido en minerales y aminoácidos.

- Además de ser ricas en proteínas, calcio, yodo, hierro, magnesio y potasio.

- Posee un alto contenido en fibra.

- Contiene vitamina A y B12.

- Es imprescindible en platos de sushi, maki y bolas de arroz.

- También se utiliza como guarnición de cereales, pastas o sopas.

Espagueti de mar

Se encuentra en las profundidades del mar, son bajas en grasas y tienen forma de espagueti o tallarín. Propiedades:

- Fuente de minerales y vitaminas.

- Alto contenido en fibra.

- Alto contenido en hierro y yodo.

- Se puede emplear en arroces, pastas y ensaladas.

- Se utiliza también como condimento, rebozado o frito.

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ALGAS: EL TESORO DE LOS VEGETALES MARINOS


La composición única y extremadamente completa de las algas hace que ninguna otra planta terrestre aporte tantos nutrientes simultáneamente. Así, solo unos pocos gramos de algas en nuestra dieta son suficientes para cubrir muchas necesidades diarias. Desde la Antigüedad y en todo el mundo los pueblos costeros incorporan vegetales marinos a sus comidas diarias. 

En China. en el siglo VI a.C., Sic Tm escribía: «Las algas son una delicadeza apropiada para el paladar honorable de los invitados. 

Incluso lejos de los océanos se han usado como alimento las verduras marinas de lagos y ríos. Hace más de dos mil años, los antiguos coreanos enviaban verduras marinas a la corte imperial de la China donde eran apreciadas por su valor medicinal. Para entonces, la enciclopedia china ya registraba el uso regular de doce especies distintas de algas. 

En todas las islas del Pacifico la utilidad de las algas tiene una larga historia: los antiguos reyes de llaxri cultivaban o recogían alrededor de setenta variedades de limo en su linea costera. 

Los maories de Nueva Zelanda desde hace mucho tiempo utilizaban el Luengo -un tipo de nori- en sopas o ensaladas.  Durante la Segunda Cuesta Mundial, los soldados maoríes se alimentaron de kaiengo durante sus largas marchas a través del Oriente Medio. 

Otra referencia remota del uso de vegetales marinos está en el noroeste de Europa: los celtas y los vikingos mascaban alga dulce en sus viajes. 

La nori silvestre o loros (nombre latino de planta acuática.) ha sido popular desde tiempos de los romanos y la blave/bread se vende todavía hoy en los mercados del sur de Gales. 

Las variedades bladdenerook, corragolseen, dobbesioeks, lechuga marina, sloke, tongle y somphire aún se incluyen en el menú local en diversas zonas de las islas Británicas. 

Quienes más han desarrollado el potencial culinario de las algas son los japoneses, aprovechando su larga y accidentada línea costera. Todas las variedades que se consumen habitualmente hoy fueron registradas ya como parte del tributo anual a la corte en el siglo XVII. 

Los vegetales marinos alcanzan tal popularidad en el Japón actual que la demanda supera el abastecimiento natural de varias especies, ahora ampliamente cultivadas a lo largo de toda la costa.

Riqueza en nutrición 

En su uso a lo largo de la historia, los vegetales marinos se han apreciado por sus propiedades salutíferas. Un estudio realizado recientemente en Japón demostró que la gente vive más tiempo y permanece más saludable en las áreas donde las algas se consumen en abundancia. Los casos de hemorragias cerebrales y la hipertensión arterial son realmente raros en estas zonas. Las famosas buscadoras de perlas del Japón y de Corea, que se zambullen desnudas todo el año hasta profundidades considerables -incluso después de los setenta años- toman diariamente uskame, hiziki y nod. 

Es bien sabido entre el pueblo japonés que el consumo regular de hiziki y arare asegura una complexión limpia, piel suave y tersa, y cl pelo brillante y espeso. 

El origen de la vida está en el mar. Millones de años de erosión lo han enriquecido con gran abundancia de todos los minerales necesarios para la vida. Las verduras marinas contienen entre diez y veinte veces más minerales que las terrestres, aunque ambas aportan en grandes cantidades todos los minerales que necesitamos: calcio, hiero, potasio, yodo y magnesio. y en menor cantidad, los llamados oligoelementos, que requerimos en cantidades mínimas pero sin los cuales no podemos realizar ciertas funciones corporales esenciales. El yodo es difícil de obtener de cualquier otra fuente que no sea el mar, y las algas lo contienen en suficiente cantidad corno para prevenir el bocio (una hipertrofia de la glándula tiroides). El bocio suele presentarse en regiones donde la dieta es pobre en productos marinos. Las verduras marinas no absorben tanta contaminación como los peces. 

Donde el nivel de la contaminación es alto, simplemente no pueden crecer. la considerable reducción de cultivos de algas en algunos litorales costeros del Japón es una prueba de ello. De hecho, una de las propiedades de las algas es propiciar la expulsión de metales contaminados, radiactivos y tóxicos. 

Los vegetales marinos contienen una sustancia pegajosa que sujeta sus células de forma completa, capacitándolas para vivir en un ambiente de constante circulación de agua. Estudios recientes de la Universidad Mcgill de Montreal demuestran que este ácido puede combatir las toxinas en nuestro cuerpo y permite su eliminación natural. 

Las algas son un valioso alimento para todos los vegetarianos y un gran beneficio pasa los países industrializados donde la sobrealimentación es una amenaza para el equilibrio nutricio nal. Gracias a su alto contenido en minerales, produce en la sangre un efecto alcalinizante y puede depurar nuestro sistema al eliminar los efectos ácidos propios de la dieta moderna. 

Las verduras del mar alcanzan más de un 25% más de minerales que la leche, aunque virtualmente no aportan calorías. Su contenido en grasas es bajo y sus carbohidratos no se absorben plenamente. Son ricas en vitaminas A, B. C. D E, K.

las algas pueden ayudar también a disolver las grasas y depósitos de mucus que aparecen en el cuerpo por el excesivo consumo de carne y productos lácteos. Desde el punto de vista de la nutrición y de la salud, parece sorprendente que estos alimentos tradicionales no hayan sido redescubiertos antes.

Abundancia en variedades

Los vegetales marinos figuran entre las formas de vida más antiguas de la tierra. En el curso de la evolución han sido relativamente pequeños los cambios en su ambiente oceánico, por lo que han conseguido su naturaleza simple. Aunque la hoja, el tallo y la raíz varían en tamaño, la composición de sus tejidos es la misma. La raíz no absorbe alimento, sino que actúa solamente como ancla de la planta. El alimento lo toma directamente del agua a través de la totalidad de su superficie y lo convierte en compuestos orgánicos. La reproducción se efectúa por esporas. 

A pesar de su simple y primitiva naturaleza, las plantas manrinas exhiben una amplia gama de formas. Las más grandes, las kombu gigantes del Pacífico, tienen hojas de varios pies de diámetro con frondes de longitud de cientos de pies, que se podrían comparar a las secoyas gigantes. Las más pequeñas son todavía una colección de simples células en colonias, cuyo crecimiento forma una especie de esponja. Entre ambos extremos existe una gran variedad de algas de textura, forma y tamaño distintos. 

Todas las algas contienen clorofila y realizan la fotosíntesis según la cantidad y la calidad de luz disponible. A mayor profundidad la luz solar penetra con más dificultad. A más de 15 metros de profundidad, todas las longitudes de onda larga (luz roja) son absorbidas por el agua, quedando sólo las longitudes de onda de tipo corto (luz verde o azul). El color del mar tiene que ver con esto. 

Dependiendo de la profundidad, las algas pueden ser verdes, marrones o rojas. Centralmente, el alga verde crece en aguas poco profundas, la roja crece en las zonas más profundas y la marrón crece en el nivel intermedio. Esta relación entre el color y la profundidad es general, aunque hay excepciones. 

Los vegetales marinos -y en eso no se parecen a sus semejantes terrestres- crecen más abundantemente en aguas frías y durante el invierno. Los mares más fríos pueden albergar bosques frondosos y con numerosas variedades. En estas aguas frías la recolección tiene lugar generalmente a finales del invierno o a principios de la primavera, para aprovechar su generoso crecimiento. 

A diferencia de las plantas terrestres (con excepción, a veces, de las tropicales) casi ninguna variedad es tóxica, siendo comestibles todas las partes de la planta. El único factor restrictivo para el uso culinario de las algas es, probablemente, la dureza y el sabor soso en algunas de ella. 

Las algas de distintas partes del mundo presentan diferentes cualidades, debido a que las aguas oceánicas son distintas: mientras la kombu de Estados Unidos o de Europa es generalmente de textura firme y de sabor nada fuerte, la kombu japonesa es de textura suave y de sabor dulce. 

Actualmente, se puede encontrar una gran variedad de algas en establecimientos especializados en comida natural. Dichas variedades se distinguen en sabor, textura y color. Así, por ejemplo, tenemos el sabor mineral picante de la alga dulce rojo-púrpura, el agradable frescor de la uakame, la textura crujiente de non y el sutil dulz0r marino de la kombu, la textura gelatinosa combinada con el firme sabor de la agar agar y cl ligero toque mineral de la careageheen (también llamada musgo de Islandia). 

Existe, asimismo, la ligereza del alga arome o el fuerte sabor de la hiziki. Hay múltiples formas de integrar las algas a los platos que acostumbramos cocinar a diario: sopas, caldos, estofados, caldos paellas, ensaladas, platos con cereales o leguminosas salteadas, con proscritas, fritas, en gelatinas, ¡incluso para postres!

Un alimento tradicional para el futuro 

El mar es una fuente óptima de alimentos y permanece sin explotar. El creciente problema de la superpoblación y la falta de alimentos por la sobre explotación de la tierra, propone un conocimiento más atento de los grandes cultivos que yacen todavía escondidos en nuestros litorales costeros. Si añadimos el potencial que esta fuente natural de alimentos tiene para reaprovisionarse a sí misma, surgen amplias posibilidades para el desarrollo de cultivos. 

Durante los últimos siglos, los japoneses -para ayudar al crecimiento de la población y compensar la carencia de territorio- han extendido sus cultivos mis allá de la línea costera, hacia el mar, abriendo nuestros ojos al enorme potencial de cultivo que ofrece el mar, que practicado a gran escala en todo el mundo, podría ser a largo plazo una gran ayuda para la humanidad.


PREPARACIÓN DEL ALGA AGAR AGAR



Su entorno

La agar agar, conocida corno Unten en el Japón, es una maravillosa gelatina natural de sabor muy: suave, nutritiva y rica en minerales. 

Se prepara a partir de la especie gelidium de las algas rojas, conocida en Japón corno lengula. 

Sus células contienen abundantes almidones polisacáridos complejos, similares a la celulosa. En su forma silvestre son ásperas y fuertes de sabor, es necesario procesarlas para disolver las fibras almidonadas y neutralizar su gusto. Hay dos formas de conseguirlo. 

Primero, la presentación comercial, que incluye el uso de ácido sulfúrico para disolver almidones y de aditivosinorgánicos para neutralizar el color y el sabor. Casi todo el alga agar agar en polvo se prepara de esta manera, así corno muchas de las fibras o barras de este alga que se encuentran en las tiendas. Son de calidad inferior y conviene evitadas. 

El otro proceso, que requiere mucho más tiempo, es el tradicional: las algas se recogen y se secan en la orilla. En invierno se transportan a las montañas, donde se cuecen largamente con un poco de vinagre suave para ablandar sus ásperas fibras. La espesa masa se prensa para extraer el liquido. Este líquido se coloca en grandes bandejas o moldes para su solidificación. La jalea resultante se corta en barras, que se colocan en el exterior sobre construcciones bajas de abedul orientadas de manera que reciban la mayor cantidad posible de haz solar. 

Durante un período de 1-2 semanas, las frías temperaturas de la noche congelan las barras y durante el dia el sol las seca, eliminando así el agrio, hasta que queda una barra fibrosa de almidón, de peso muy ligero, que se blanquea de manera natural y con sabor neutro. 

El nombre japonés de kanien significa "cielo frío". Una indicación muy válida para conocer su efecto energético de enfriar y relajar. 

Hoy en día en las tiendas naturales se encuentran estas barras, en tiras o copos finos, ligeramente más caros que el producto comercial en polvo.

Sus propiedades

La agar alar natural es rica en yodo y oligoelementos, y ha sido reconocida desde hace tiempo por sus suaves propiedades laxantes y depurativas, que hacen ideal su consumo regular para personas con obesidad. 

La capacidad de formar gelatina que tiene la agar agar varía según la acidez y la alcalinidad del ingrediente con que se combine. Necesitamos anís de alga agar agar para hacer una gelatina dulce o para una gelatina con verduras y salada. 

Puede usarse en sabrosas jaleas para postres, ya que su sabor neutro no compite con el gusto natural de las frutas. También se puede estilizar para gelatinas con verduras, cereales, pasta, pescado... 

Al preparar las jaleas con la agar altar se consigue una textura más firme que la obtenida con la comercial. Esta gelatina, al contracio que las comerciales, es completamente vegetal.

Modo de empleo 

No hay regla sobre la cantidad precisa a utilizar para hacer jaleas y gelatinas. Es cuestión de gustos: alguien la puede preferir muy suave y otra persona, más densa. Por eso la cantidad de agar agar indicada en las recetas es sólo una guía. 

Requiere entre 7-10 minutos de cocción para disolverse. Si remojamos el alga antes de cocer ahorramos algunos minutos de cocción hasta que se deshaga completamente. También podernos añadirla a líquidos y cocerla a fuego medio o bajo hasta que se desintegre totalmente (unos 10 minutos). 

Es importante cocerla con llama baja y sin tapa, ya que burbujea y se derrama de la cazuela si el fuego es muy fuerte. Poco a poco, el alga va desapareciendo. El líquido en que se cocina no aparece diferente o más espeso, sólo se solidifica al enfriarse. 

Al hacer una gelatina, es importante que al momento en que ya pensamos que está lista y queremos apagar el fuego, hagamos una pequeña prueba, para no tener sorpresas cuando la servimos: vertimos una gota del líquido con agar agar en un plato y la dejamos enfriar 2-3 minutos. Veremos entonces si la consistencia es adecuada. Si no está suficientemente sólida, podernos añadir de nuevo más agar agar y dejarla cocer a fuego bajo y sin tapa durante 10 minutos más. En cambio, si la gelatina es como zumo de melocotón se ha solidificado por completo y es tan dura que no la podernos servir, la solución es muy fácil: se corta a trozos, se coloca en una cacerola y se derrite con más zumo o agua; obteniendo mis cantidad de gelatina, pero más disuelta y ligera. 

Una gelatina puede guardarse varios dias, dependiendo de los ingredientes incluidos en ella: si tiene frutas muy madura y delicadas o pescado se conservará mocho menos. Pero si sólo tiene trozos dulces, podernos guardarla muy bien en la nevera unos días más. 

Es necesario que el líquido de la futura jalea o gelatina tenga un sabor fuerte (tanto si es dulce corno salado), ya que al enfriarse pierde un poco el gusto. 

Las gelatinas saladas son ideales para picnic, comidas veraniegas al aire libre, fiestas y ocasiones especiales. 

Además de gelatinas o jaleas dulces, la alga agar agar es la base de variados dulces (de limón, naranja, mandarina, avellana, fresa, café, almendras...) deliciosos refrescantes e ideales para el verano. 

Para hacer dulces la gelatina debe ser más bien densa, se deja enfriar y luego de hacerla puré, añadiendo al momento un poco de líquido (agua, zumo o leche de arroz, por ejemplo) hasta obtener la consistencia deseada. 

La piel de los cítricos es adecuada para mezclar con postres de agar agar, dando un toque ligero y aromático al plato. 


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