Entrada destacada

CUANDO LLEGA EL INVIERNO: BENEFICIOS DE LA EQUINÁCEA

EDUCANDO A MI PERRO: EL MIEDO A SOLEDAD


El miedo a quedarse solo origina numerosos casos de vandalismo, Como en el caso del perro ladrador, la ansiedad de la separación es a menudo la causa de este trastorno. 

Un animal demasiado apegado a su familia no puede soportar el aislamiento físico o afectivo. 

Esto puede producirse en casa, con los amigos o en el coche, y también desde los primeros signos de partida del amo. El perro toma, por ejemplo, un cojín, que sa-cude violentamente. El castigo no será nunca un remedio eficaz para esta situación. Al contrario, la empeorará.

EL ABURRIMIENTO

Aunque esto pueda parecer excesivo, un perro puede efectivamente aburrirse, sobre todo cuando está solo. En este caso no se trata de que tenga miedo de quedarse solo, sino de que no sabe qué hacer. La única ocupación que encuentra es sacar el relleno del sofá.

LA VENGANZA

Atribuir a una venganza el hecho de que el perro ha ocasionado algún desperfecto es uno de los errores que se cometen más a menudo. Suele ser motivo de malentendidos entre el dueño y el perro. El dueño se disgustó con el perro al ver hecho añicos el tan querido sillón, lo que le impide durante un buen rato, cuando menos, ser afectuoso con él. Todavía parece haber más motivos para actuar si ve en el que «era» su amigo la intención de vengarse. Este es el error. 

No tenemos que actuar castigándolo pensando que ha sido una venganza. Recuerde que el perro, al no poderse trasladar en el tiempo (debido a la falta de un lenguaje verbal), no relaciona, por mucho que nos esforcemos, la bronca con la acción que corregir. El único resultado que se obtiene, descargando injustamente la rabia sobre él, es una mayor desorientación del perro.

Los remedios

Vamos a estudiarlos en función de cada posible causa.

A la soledad

Si el perro destruye todo por miedo a la soledad, tenemos que empezar todo el aprendizaje que está relacionado con esto. Ciertas personas llevan a su cachorro a todas partes para acostumbrarlo a todas las situaciones. Luego, cuando alcanza la edad adulta, se vuelve más molesto y tiene que quedarse en casa. El resultado es que está acostumbrado a todo menos a la soledad. Entonces, tenemos que partir los dos desde cero. 

El miedo a la soledad está relacionado a menudo con una hiperafección al amo. No vamos a hablar de nuevo sobre las medidas preventivas que se tienen que tomar para evitarlo. En la práctica, no debemos reñir al perro cuando volvemos. Tenemos que hacer como si nada hubiera pasado, aunque los destrozos sean importantes, decirle que vaya a su cesta y salir de nuevo al cabo de un rato diciéndole: «¡Tumbado!», antes de irnos. Volveremos al cabo de cinco minutos. 

Felicitaremos suavemente al perro si todavía está en el mismo lugar. Si ha tenido tiempo de levantarse para destrozar algo, tendremos que reducir todavía más nuestra próxima salida. El perro tiene que asociar la salida y el regreso con su buena conducta y con nuestra satisfacción. No tenemos que darle tiempo para que pueda hacer disparates. Luego, poco a poco, prolongaremos la duración de nuestras ausencias.

Al aburrimiento

Si el perro se aburre, tenemos que distraerlo. Si se ensaña con todo, tenemos que darle algo sobre lo que pueda ensañarse. Pondremos a su disposición varios juguetes para perro que podrá destruir. Si destruye su cesta, no tenemos que cambiarla en ningún caso. Podemos utilizar productos amargos que colocaremos sobre los objetos, pero es preferible obtener una corrección natural de los trastornos. También podemos darle un objeto personal para que lo vigile. Se sentirá orgulloso de este nuevo papel.

Cuando escarba y araña 

Este tipo de destrucción se manifiesta únicamente en el exterior de la casa, pero también puede ser mal aceptada por los amos o los vecinos.

El «escarbador»

Los perros que escarban en el jardín sólo imitan a su amo. Si nuestro perro manifiesta esta tendencia, podernos intentar no trabajar en el jardín en su presencia.

Para él es muy divertido vernos enterrar algo e imaginar que lo desenterrará más tarde. Los amos excusan a menudo este comportamiento en el cachorro. Tenemos que reñirlo enseguida y pedirle que se siente a nuestro lado. Se trata también de la manifestación de un instinto de construcción de una madriguera. Las hembras en gestación lo hacen a menudo. Si no viven en jardines, rascan los cojines o la moqueta. 

Este comportamiento es normal, pero para evitar la destrucción del suelo de nuestra casa tenemos que poner a su disposición únicamente una caja de cartón con algunos trapos viejos dentro. Fabricarán de esta forma su «nido». Las hembras que durante la gestación están muy nerviosas también tienen este tipo de comportamiento. También podemos poner una caseta para perro en el jardín. Pero tenemos que dejar que el perro se tome su tiempo para instalarse. Si el amo se muestra impaciente de ver cómo el animal se tumba en la caseta, este puede llegar a ser «alérgico» a ella. 

El animal que escarba puede expresar a veces una frustración. Es el caso del perro que enviamos al jardín para castigarlo. Al escarbar se liberará del sentimiento de exclusión. El jardín tiene que ser un lugar de descanso, no de aislamiento. Si el perro escarba para escaparse pasando por debajo de la reja, podemos distraerlo colocando una pelota en el agujero. Entonces pensará más en sacar la pelota del agujero que en escaparse. También puede tratarse de un perro huidizo que quiere marcharse a cualquier precio.

El arañador

Los perros que arañan se ceban a menudo con las puertas o los muebles. Ciertas hembras arañan el sofá de su amo. Es el caso de las hembras que no han sido suficientemente rechazadas durante la pubertad y que tienen una actitud sexual frente a su amo. No debemos acariciarlos demasiado durante los periodos de celo, y tenemos que reglamentar nosotros mismos las caricias. 

Esta situación de arañazos se produce también cuando encerramos al perro en una habitación por la llegada de visitantes. El perro está en su casa y no es a él a quien debemos aislar.

La Jerarquización

Ya hemos visto cuál es la importancia del lugar que ocupa el perro en la familia para el aprendizaje de la vida con los demás y para construir las bases de una buena educación. Aunque esto sea turbador para algunos amos, el perro tiene que ser un dominado. No debe tomar nunca la iniciativa de nada, aunque algunas situaciones parezcan ridículas en un principio. 

Para la ansiedad por la separación, otorgaremos un lugar privilegiado a la noción siguiente: los trastornos de la jerarquización. Son la causa de numerosas manifestaciones del comportamiento de tipo patológico, sobre todo los mordiscos. La causa es una ausencia total o parcial de órdenes por parte del amo. El perro se considera entonces como el protector del amo o de la familia. También cree que es el jefe y que esta posición le permite imponer su ley. Si los miembros de la familia no la respetan, reaccionará con mordiscos, destrucción y ladridos... 

Un perro puede ser de carácter dominante, pero no tiene que ser dominante dentro de la familia. Dejaremos que estas relaciones de dominación se instalen entre dos animales. Ya hemos visto que la relación amo-perro se establece a través de cada orden: el perro come después de sus amos, se prohiben las manifestaciones sexuales, el perro duerme solo, etc. 

Se trata de actitudes que a menudo les parecen sádicas a los amos, pero no es así. Las relaciones jerárquicas anormales pueden conducir a trastornos graves del comportamiento.

El mordedor

Desgraciadamente, la agresividad es el principal trastorno del comportamiento en los perros. Esto es todavía más doloroso si tenemos en cuenta que las principales víctimas son los niños. Además, los mordiscos se dirigen a menudo a la cara o las manos. El término mordisco es una fuente de conflictos. 

Los amos dicen a menudo: «No ha mordido, sólo ha pellizcado». Pero podría, en un futuro, ser más grave. En efecto, el perro que pellizca sabe que domina a su amo y que sólo con pellizcar puede ganar la batalla. El perro que muerde por primera vez es menos consciente de su fuerza. Pero lo será si no corregimos este trastorno y se da cuenta de que provoca miedo al morder. Todas estas manifestaciones prueban una actitud agresiva. 

El perro reacciona con agresividad a cualquier molestia. Es evidente que un mordisco puede tener consecuencias más graves. Lo que nosotros entendemos como más grave es el hecho de que un perro que muerde hoy puede pellizcar mañana, y esto no seria un signo de curación, sino al contrario. Si nuestro perro tiene esta actitud, no debemos subestimar los riesgos. 

Tenemos que intentar entender por qué existe un comportamiento de este tipo y cómo podemos hacerlo desaparecer.

LAS CAUSAS

La principal causa de los mordiscos es una falta de jerarquización. Pero pueden existir otras causas, como las agresiones diversas hacia el perro. Hablaremos luego de las soluciones.

El dominante 

El perro se considera corno un dominante en el medio familiar y nadie le hace comprender que se ha equivocado. Actuará cuando una cosa no le guste, y el mordisco es una llamada al orden para los fuera de la ley (su amo, por ejemplo). 

El perro, Fuera de estos momentos de agresividad, se encuentra a menudo muy tranquilo y es muy amable. Esto es lo que hace que el amo diga: «Pero si no es malo. Sólo muerde de vez en cuando». Es el caso de los perros que muerden cuando les colocan la correa. No han aceptado este gesto. No quieren someterse. Algunos amos pasan su vida buscando formas de engaño cada mañana para poner la correa. Soportan esta situación hasta el día en que el mordisco es demasiado grave. La única salida es entonces la separación del amo y de su perro. Para evitar llegar a este punto, tenemos que reeducar al perro. 

El agredido 

El perro puede morder porque se siente agredido. Es el caso del perro que vigila la casa. Alguien entra en su territorio, él lo defiende y esto parece normal. Es lógico que el perro advierta de que hay alguien que viola su territorio. Para ello dispone de los ladridos. Si esto no es bastante disuasivo, puede gruñir. Pero no debemos animarlo a que muerda. Si queremos tener un verdadero perro guardián, tenemos que hacer que lo adiestren. Aprenderá entonces a morder «correctamente».

El perro enfermo 

Es lo que sucede con los perros viejos y enfermos. A veces muerden porque se sienten agredidos cuando los tocamos o simplemente cuando nos acercamos.

La falta de libertad 

El caso de un animal atado con una gran correa delante de la casa es clásico. Es la mejor forma para «fabricar» un mordedor. El perro siente que su territorio se ha reducido al espacio en el que puede desplazarse al final de su correa. No puede sustraerse a un eventual agresor. Este puede ser un niño que lo molesta o simplemente alguien que pasa demasiado cerca. El perro no avisará, morderá en cuanto pueda. 

La responsabilidad del amo 

No debemos descuidar este origen de los mordiscos. Algunas personas «animan» a su perro para que tengan esta actitud. Si el perro tiene que vigilar la casa y se trata de un perro que impone, lo educarán de tal forma que el mordisco será una respuesta banal para el perro. Ni siquiera un perro guardián tiene que morder. Tiene que ser disuasivo simplemente.

¿Qué se puede hacer? 

Es importante no rendirse, tanto separándonos del perro como cediendo. Algunos amos prefieren vigilar para no dejarse morder que intentar una reeducación. No es la mejor solución.

El dominante

Tenemos que encontrar un orden normal en las relaciones perro-familia. Todos los miembros de la familia tienen que situarse como dominantes. No podremos hacer que el perro lo entienda a través de las palabras y tendremos que intervenir con situaciones tipificadas. Estas situaciones e intervenciones son cuatro: la comida, el reposo, la sexualidad y pasar el primero. Detallaremos lo que puede modificarse para controlar a un perro mordedor en un primer momento y luego curarlo. 

Ya hemos visto las reglas de base. El perro come después de sus amos y solo, no duerme en la habitación, el amo no acepta ninguna manifestación sexual y mantiene la iniciativa en todas las decisiones. 

En el perro dominante mordedor no se respeta ninguna de estas reglas. El amo no hace esto de forma consciente. Se trata a menudo de soluciones cómodas: es más sencillo que el perro coma antes que nosotros, pero no siempre valoramos las consecuencias. Desgraciadamente tenemos que obligarnos a imponer estas reglas. Tenemos que hacerle comer después de nosotros, sin darle nada durante nuestras comidas. Si gruñe, tenemos que reñirlo y decirle: «Tumbado!» o «¡Sentado!». Si no lo dominamos, no debemos tocarlo, pero tampoco debemos ceder. Es un primer paso hacia la reeducación. 

Tenemos que proporcionarle un rincón blando y agradable y cerrar la puerta de nuestra habitación. Nos aguantaremos si grita. Si todas las situaciones se corrigen al mismo tiempo, el perro entenderá rápidamente que su estatus social está invirtiéndose. Debemos tomar la iniciativa en todo. Los amos se divierten a menudo viendo a un perro que trae su correa y que abre la puerta para salir. Esta situación no tiene nada de divertido en un perro mordedor, puesto que es una señal de dominación del perro. Nuestro perro tiene que pasar siempre en último lugar. Tenemos que reencontrar nuestro rango de dominante, y esto para todas las situaciones diarias.

El agredido 

Si el perro ha mordido de forma excepcional a un desconocido, no podemos hablar de trastorno del comportamiento, aunque esta reacción sea anormal. Por el contrario, si el perro muerde de forma sistemática al cartero, tenemos que actuar. Tenemos que empezar de nuevo todo el aprendizaje del territorio. Hay que hacer entrar a una persona en nuestra presencia y pedir al perro que permanezca detrás de nosotros. Si ladra de forma violenta, no debemos prestarle atención sino felicitarlo en cuanto acabe de ladrar. Comprenderá de esta forma que esta persona no lo está desafiando al entrar en su territorio y que esto es normal. Repetiremos la experiencia varias veces con algunos días de intervalo. Sólo de esta forma sabrá distinguir los verdaderos intrusos de las personas que nosotros conocemos.


RECETA PARA HACER REQUESÓN CASERO


Ingredientes

1-1/4 tazas de suero de leche cultivado, cantidad dividida
1/4 tableta de cuajo vegetariano.
1/2 taza de agua fría sin cloro.
16 tazas de leche entera de vaca, no ultrapasteurizada.
3 tazas de cubitos de hielo.
1 cucharadita de sal en escamas, o al gusto.

Utensilios

• Batidor grande.
• Termómetro de cocina.
• Estopilla fina o una gasa.
• Colador grande o colador de malla.
• Recipiente grande resistente al calor para recoger el suero (opcional).
• Cuchara grande para mezclar.
• Cuchillo (opcional).
• Recipiente grande para baño de hielo.

Elaboración

1. Mida 1/4 taza de suero de leche. Ponga a un lado el resto.

2. Disuelva el cuajo en el agua fría y reserve.

3. Vierta la leche de vaca en la olla.

4. Batir 1/4 taza de suero de leche en la leche y calentar ambos a temperatura media a 95 grados Fahrenheit.

5. Agregue la solución de cuajo a la leche y mézclela con 20 movimientos rápidos para asegurarse de que el cuajo se incorpore uniformemente.

6. Apague el fuego. Retire la olla de la estufa y cúbrala. Deje reposar durante 15 minutos.

7. Use este tiempo para preparar un colador forrado con una gasa y un tazón si desea recolectar el suero; de lo contrario, coloque el colador forrado en su fregadero limpio.

8. Después de 15 minutos, debería tener una olla de cuajada que parece yogur. La cuajada debe separarse de los bordes cuando la presiones con el dorso de la cuchara, pero los trozos de cuajada similares al yogur que flotan en suero claro también funcionarán.

9. Use la cuchara o un cuchillo para picar trozos grandes de cuajada en trozos de 1 pulgada, pero no los revuelva todavía.

10. Vuelva a encender el fuego a medio y deje que la cuajada se cocine durante 1 minuto, y luego mueva suavemente los trozos mientras calienta a 115 grados. No rompa la cuajada revolviendo demasiado vigorosamente.

11. Las cuajadas se encogerán a medida que se cocinan y se mueven en el suero caliente. Saque la cuajada del fondo de la olla y corte los trozos más grandes para que se cocinen uniformemente.

12. Cuando toda la cuajada tenga aproximadamente el tamaño de almendras, baje el fuego para mantenerlo a 115 grados mientras mueve los trozos de cuajada en el suero caliente hasta que cambien de textura de yogur a textura de huevo revuelto (esto puede llevar de 5 a 15 minutos).

13. Recoja un par de trozos de cuajada con una cuchara y pellizca para comprobar su consistencia. Deben sentirse un poco elásticos y no disolverse fácilmente. Si se disuelven, continúe calentando y moviendo las cuajadas, y luego "pruébelas" cada minuto hasta que estén elásticas al tacto.

14. Apague el fuego cuando toda la cuajada parezca tener una consistencia uniforme. Este paso será más rápido a medida que adquiera más experiencia en la observación de cambios y la regulación del calor.

15. Vierta la cuajada y el suero en el colador.

16. Deje que la cuajada se escurra y se enfríe durante 3 a 5 minutos antes de cavar con las manos limpias.

17. Mezcle suavemente la cuajada y divídala al tamaño que le gustaría en su queso. Pueden ser tan grandes como almendras o tan pequeñas como semillas de girasol, pero tenga en cuenta que seguirán encogiéndose en los próximos pasos.

18. Prepare un baño de hielo agregando los cubitos de hielo y agua fría del grifo a un tazón grande. (Reúna la gasa llena de cuajada y sumérjala en agua fría mientras sujeta los extremos como si fuera una bolsa suelta. El golpe de frío formará la cuajada para que no se vuelva a fusionar como la ricotta). Mueva la bolsa de un lado a otro en el baño de hielo para asegurar que todas las cuajadas reciban el tratamiento frío. Cuando la cuajada se sienta completamente fría, tuerza y ​​apriete el paño para escurrir el exceso de agua.

19. Desenvuelva la cuajada y vacíela en un recipiente limpio.

20. Use una cuchara o sus manos para romper suavemente la cuajada que se comprimió cuando apretó el paño. Agregue sal y la 1 taza reservada de suero de leche, y revuelva bien. 

Su requesón casero ya está listo para servir.



RECETA CASERA DE CARAMELOS DE MARRUBIO Y MALVAVISCO PARA LA TOS


Puedes cultivar tus propias hierbas medicinales y procesarlas para obtener remedios medicinales caseros. Para esta receta utilizaremos marrubio y malvavisco y elaboraremos caramelos caseros para calmar la tos.

Las hojas de malvavisco ayudan a reducir la inflamación en las membranas mucosas y también diluyen la mucosidad para facilitar su expulsión del cuerpo. Este es un gran beneficio para alguien con tos persistente y flema profundamente alojada. 

Si te es posible consigue hojas frescas de marrubio y malvavisco y si no lo es, obtenlas en un herbolario y sigue esta receta de Pastillas caseras para la tos. También necesitarás azúcar y miel. 

Para elaborarlas, básicamente haces un té súper fuerte con tus hierbas frescas y luego cuelas el líquido. Agrega al té azúcar, (ten cuidado, hay mucha azúcar en esta receta) y la miel, ponlo en una sartén, y deja hierva todo hasta que espese y se empieze a formar el caramelo. (Aproximadamente cuando alcanza la temperatura de 330 grados Fahrenheit). 

Cuando el líquido se calienta mucho, comienza a burbujear como un loco. Cuanto más caliente se pone, más alto suben las burbujas por lo que es muy conveniente utilizar una sarten o una cacerola grandes. Dependiendo de las cantidades que vayas a hacer, tendrá que hervir más o menos tiempo. La proporción es la misma que utilizas para hacer el caramelo de un flan casero, pero hervis para eliminar el agua del té que has preparado. Debes estar dando vueltas a la mezcla para que no se pegue en el fondo, ya que la consistencia deseada que debe alcanzar es la de "grietas duras"

Puedes darte cuenta de que el caramelo ha llegado a la etapa de "grietas duras" cuando echas una gota del jarabe en agua helada, lo sacas, lo muerdes y se siente duro como un caramelo duro real. 

Vierte el líquido terminado en una bandeja para hornear galletas bien engrasada y lo dejas enfriar durante unos minutos antes de marcarlo. En el proceso de hacer dulces, "marcar" significa trazar líneas en la mezcla parcialmente enfriada para que sea más fácil romperla en pequeños cuadrados limpios después de que se haya endurecido. Puedes utilizar un cortador de pizza para este paso ya que funciona muy bien.

Las pastillas para la tos terminadas pueden quedar amargas, pero te gustarán, probablemente, porque realmente funcionarán con tu tos. 

No hay ingredientes procesados ​​extraños ni conservantes irreconocibles en estas pastillas para la tos. La desventaja es que hay mucha azúcar en estos bocaditos amargos. El azúcar juega un papel importante para alcanzar esa consistencia de caramelo duro, lo que hace que estas pastillas para la tos sean tan divertidas de chupar y masticar. Si estás dispuesto a renunciar a esa consistencia, podría reemplazar gran parte del azúcar con miel para hacer un jarabe para la tos de marrubio.

Si alguien tiene una receta de pastillas para la tos sin azúcar para compartir, déjela en la sección de comentarios a continuación. ¡Me encantaría probarlo!


NO SOY CAPAZ DE EDUCAR A MI PERRO: CAUSAS Y CONSECUENCIAS


El término fracaso designa más los pequeños accidentes del comportamiento que los verdaderos trastornos graves. Pero a veces se hace necesaria una revisión de la educación. Es esta reeducación de base la que proponemos en este post. Dejaremos de lado los trastornos patológicos que necesitan una terapia específica controlada a través de las visitas a un veterinario.

La ansiedad de la separación

UNA REVISIÓN

Tenernos que admitir ante todo, sin culpabilizarnos, que muchos comportamientos anormales del perro son consecuencia de un «error» del amo y de relaciones anormales amo-perro. Se trata de errores involuntarios muy a menudo debidos a falta de tiempo, a una educación demasiado permisiva o a relaciones afectivas anormales. Los siguientes consejos nos permitirán corregirlos. 

El animal puede ser sometido a crítica (aunque no se trate de juzgar): podemos tener un animal de carácter difícil que intenta escaparse de forma permanente a las reglas de educación y al que tendremos que reñir continuamente. Lo esencial, ante estas dificultades de educación, es permanecer abierto. No tenemos que buscar a un responsable. Sólo tenemos que intentar encontrar lo que ha podido provocar eso situación. Unicamente de esta forma podremos rectificar los trastornos. Una actitud negativa nos conducirá a un agravamiento de los comportamientos defectuosos. La mayoría de los problemas aparecen antes del año. Por lo tanto, todavía no es demasiado tarde.

Los fracasos 

En efecto, numerosos problemas de comportamiento derivan de este síndrome de separación. Se encuentra en el origen de fenómenos de ansiedad que se manifiestan en forma de destrucción, agitación, desaseo, etc. Tendremos ocasión de evocarlo precisamente para ciertos trastornos. He aquí el estudio general de este fenómeno. Intentaremos comprender el origen y los mecanismos de su aparición para poder perfilar la actitud.

LA ELECCIÓN DE UNA RAZA

Hablamos de nuevo de este tema porque lo raza se encuentra en el origen de ciertos problemas. Cada raza tiene una imagen popular que a menudo no es más que uno creencia. El pastor alemán es malo, los cockers muerden, los perros postores corren detrás de la gente. 

Es verdad para algunos animales, pero no se trata del perfil general de una raza bien educada. Algunos amos atribuyen a su perro defectos, inherentes según ellos a la raza, y piensan que es normal que el perro tenga estos defectos. Por lo tanto, no intentan corregirlos o, peor todavía, los estimulan. La educación está aquí para poner remedio a esto. 

La elección de un perro se hace en función de los criterios anteriormente planteados, y un perro se educa sin tener en cuenta las habladurías. De lo contrario, excusaremos a nuestro perro ante una falta real y aparecerán los fracasos. Tenemos que asegurarnos siempre de que el trastorno del comportamiento de nuestra animal no tiene su origen en una enfermedad (el perro que orina por todas partes puede tener una cistitis, por ejemplo).

Los orígenes.

Existen causas desencadenantes, que explican teóricamente la aparición del síndrome, y causas favorecedoras, que intervienen en la aparición de trastornos del comportamiento.

Las causas desencadenantes

La causa de este síndrome es el exceso de afecto del perro por una de las personas de la familia. Así pues, los trastornos derivarán de la ausencia del individuo al que el perro está unido. Esta falta de afecto momentánea provocará en el animal una actitud anormal. 

Paradójicamente, el retorno del amo provocará también una actitud anormal en el perro. Veremos de qué forma se manifiesta esto. 

Lo que interesa saber es que estos signos de «desequilibrio» pueden existir aunque el perro no esté solo. Basta con que uno de los miembros de la familia no esté en casa. Tendremos que revisar las relaciones del perro con el entorno familiar. Pero cuidado, porque esto no quiere decir que no debamos tener ningún lazo de afecto con nuesyto perro. Esto no tiene nada que ver. 

Se trata simplemente de saber dosificar y controlar lo que se llama el periodo de apego. Una hiperafección de un perro a una persona no tiene en si mismo nada de anormal. Simplemente, se ha puesto claramente en evidencia que este lazo afectivo demasiado intenso es la causa de trastornos del comportamiento.

CAUSAS FAVORECEDORAS

La edad del cachorro 

Si adquirimos un cachorro que ya no está apegado a su madre, que vive en familia de forma muy independiente por ejemplo, los riesgos serán menores. El animal ya habrá adquirido cierta independencia, y la necesidad de descubrir la vida será mayor que la del afecto excesivo a su amo. Pero si el cachorro es demasiado joven (menos de dos meses), necesitará reencontrar a su madre a través de alguien. 

A los amos les emociona esta necesidad de afecto, y la alimentarán. Lo protegen, dudan en dejarlo solo. 

La presencia permanente del amo 

Si el amo es mayor y está solo, por ejemplo, el cachorro será una compañía que vivirá de forma permanente con él. 

Evidentemente, no debemos dejar solo al cachorro apropósito durante todo el día. Tanto el amo como el animal serian desgraciados cada uno por su lado. No es este el objetivo de una buena educación. Pero tendremos que organizar, como ya veremos, los momentos de separación. Aunque estemos solos con nuestro animal, no debemos llevarlo por fuerza a todas partes con nosotros.

Las vacaciones 

Ya hemos señalado la importancia del momento de adquisición del cachorro. Tenemos que evitar el periodo de vacaciones: el cachorro se acostumbrará o tener a sus a sus amos alrededor, respondiendo a sus más mínimos gemidos. El contexto es el ideal para desarrollar una ansiedad ante la separación cuando se comience a trabajar de nuevo. Por esto es por lo que tenemos que tener cuidado, sobre todo al principio.

Las causas favorecedoras

Se trata de la edad del cachorro, la presencia permanente del amo y el periodo de adquisición del animal.

Las manifestaciones

Son muchas y muy diversas. Como ya hemos señalado, el origen es al mismo tiempo la separación del amo y también su regreso. Las dos fases pueden provocar trastornos.

Los trastornos digestivos

Pueden ser diarreas o vómitos. Buscamos causas médicas cuando en realidad se trata de la expresión de la ansiedad del perro.

El desaseo

El animal que ya era limpio vuelve a hacer sus necesidades en cualquier sitio de la casa durante nuestra ausencia. No se trata ya de un marcaje del territorio, sino de una expresión de la angustia que siente.

La expresión oral

El animal puede gemir sin parar, ladrar o aullar. Es absolutamente anormal que un perro aúlle como un loco durante la ausencia de sus amos, aunque esté triste. Estas manifestaciones son siempre una fuente de problemas con los vecinos; el propietario siempre encuentra circunstancias atenuantes. Pero este comportamiento es anormal aunque la causa sea justificada.

La agresividad

Esta agresividad hacia el amo es, en realidades: miedo a verle partir. El perro ha comprendido, al verle prepararse, que la marcha es inminente. Entonces intenta retener su atención e impedir que se vaya. Esta es también la actitud de un perro dominante que no acepta que alguien abandone su territorio sin su autorización. Todos los perros que presentan un síndrome de separación no muestran agresividad, pero si el animal tiene una pequeña tendencia agresiva, esta se desarrollará en esta situación.

¿Qué se puede hacer? 

La ansiedad ante la separación que padece el perro es un fenómeno muy conocido por los especialistas del comportamiento animal. No es fácil curarla sin ayuda. A continuación, proporcionamos algunos consejos de base para evitarla, por una parte, y para ponerle remedio, por la otra. Pero es preciso saber que un tratamiento médico es a menudo necesario (ansiolíticos, por ejemplo), además de un control veterinario.

Desapasionar la situación

Las manifestaciones de ansiedad se producen, generalmente, justo después de que el amo se marche, o bien un poco antes de que este se vaya. La primera precaución que debemos tomar es dar señales de partida lo más discretas posibles. Sin irnos bruscamente, limitaremos los preparativos y sobre todo no dedicaremos al perro palabras reconfortantes que no harán sino aumentar su ansiedad. 

También aconsejamos realizar, para desensibilizar al perro, falsas salidas. De esta forma, estaremos allí para desestresar al perro y calmarlo. Luego nos iremos durante periodos muy breves. Más adelante, alargaremos el tiempo de nuestras ausencias. 

La vuelta tiene que plantearse en la más total indiferencia. Tenemos que hacer como si no nos hubiéramos ido. Nos pondremos a trabajar en alguna actividad que hayamos dejado a medias al marcharnos. El perro, poco a poco, encontrará nuestras salidas y nuestros regresos naturales, se acostumbrará a ellos y les perderá el miedo. Es verdad que para conseguirlo se necesita mucho tiempo y mucha paciencia. También necesitamos a veces la intervención de otra persona que no sea de la familia (veterinario o educador). 

La prevención de este trastorno reside básicamente en la normalidad de las relaciones amo-perro. Si nos parece que estamos en una categoría de riesgo (ya sea debido a nuestra situación familiar o a lo que representa el perro para nosotros), debemos obligarnos a separarnos del animal (dejándolo en casa solo durante intervalos de tiempo cada vez mayores, exigiéndole que duerma en su cesta...).

El destructor

Junto con la agresividad, se trata del trastorno del comportamiento que se da con más frecuencia. También es el que resulta más difícil de soportar para el amo. Este comportamiento anormal es una de las primeras causas de abandono. El amo ya no soporta por más tiempo ver cómo el comedor es saqueado durante cada una de sus ausencias. Los conflictos en las familias acerca de la actitud que se tiene que adoptar son difíciles de resolver en ese caso, lo que es una pena, ya que una buena educación sería suficiente para evitar esta situación. 

La acción destructiva puede ir desde los simples mordiscos de los muebles y objetos hasta el despedazamiento minucioso y sistemático de los sofás. 

Los cachorros toman conciencia de su entorno por la boca: lo lamen y lo muerden todo. Se trata de un comportamiento instintivo, pero tenemos que hacerles comprender enseguida que no deben hacerlo en casa por medio de reprimendas, no con juegos de tira y afloja y dándoles juguetes sólo para ellos. Para todos los trastornos del comportamiento es necesario intentar encontrar la causa para poner en marcha un tratamiento eficaz. 

El destructor se define como un perro que reacciona ante un problema con una destrucción organizada de su entorno. Está claro que el cachorro que intenta morderlo todo tiene que educarse, pero no reeducarse. Se trata de una fase normal de su desarrollo, pero que no tiene que amplificarse ni ser duradera. La reeducación se hace con un animal que ha alcanzado la edad de ocho meses y que mantiene todavía un comportamiento de mordiscos y de destrucción.

Las causas

La destrucción puede ser debida al miedo a quedarse solo o al aburrimiento.


SALUD Y BIENESTAR (Pincha en la imagen)

RECETAS DE COCINA (Pincha en la imagen)

ALIMENTACIÓN INFANTIL (Pincha en la imagen)

AYURVEDA. LA MEDICINA NATURAL (Pincha en la imagen)

TODO LO QUE NECESITAS PARA TU MASCOTA (Pincha en la imagen)

EDUCACIÓN Y BUENAS MANERAS (Pincha en la imagen)