SEMILLAS: GERMINADAS O ESPERAR AL BROTE TIERNO

Posted by Begoña Rojo on 12:02 with No comments

Hay quién prefiere consumir las semillas recién germinadas en las que solo aparece el germen, mientras que otros prefieren alargar el proceso hasta que aparezcan los primeros brotes tiernos de hojitas. En general, se trata de optimizar la duración de la germinación para cada tipo de semilla.
 
En un primer estadio, la semilla regada se ve perforada por el germen, que contiene todo el potencial del grano. Dicha perforación ocurre en la oscuridad. El germen es de color blanco, y puede consumirse tal cual.
 
En general, se suele esperar a que la semilla germinada se transforme al máximo en estas condiciones de «cultivo fuera del suelo». Pero si se espera demasiado tiempo, el brote se marchitará.
Normalmente, los cereales (trigo, espelta, alforfón...), los oleaginosos (sésamo, girasol, calabaza...) y las legumbres (garbanzos, lentejas...) se consumen en su forma de germen de unos 0,5 cm aproximadamente. Mientras que las semillas de verduras o de hierbas aromáticas (hinojo, rábanos, puerros, zanahorias, alfalfa, berros, perejil, cilantro, eneldo, mostaza...) se consumen en forma de brotes tiernos, con hojas verdes de unos 3 cm de longitud, aproximadamente.
 
El consumo de ciertas semillas puede alargarse a todas sus etapas de desarrollo, desde el germen al brote tierno. Es el caso del girasol, que podemos degustar en estado de germen o, si preferimos beneficiamos de la clorofila, en estado de brote tierno.

Para ciertos cereales, como el trigo o el centeno, se puede intentar un auténtico cultivo en suelo para recolectar los brotes, ricos en clorofila, y pasarlos por un extractor concreto de manera que podamos consumir todo el zumo, sin las fibras que puedan ser incompatibles con el sistema digestivo.

Las semillas germinadas y los brotes tiernos están presentes en todos los supermercados, preparados en bandejitas plastificadas. La presentación de bandejas con diversas variedades de brotes es interesante con el fin de probar diferentes sabores y texturas, porque cada uno de ellos es muy diferente a los demás. Ello va a gusto del consumidor pero se puede sugerir empezar por la alfalfa, fina y ligera, de sabor delicado, así como por los brotes tiernos del girasol, frescos y crujientes.


Siempre hay que tener preferencia por escoger bandejas con brotes muy frescos, con colores contrastados y potentes. Si la cadena de frío no ha sido respetada, si han estado en una atmósfera húmeda y poco ventilada, despiden un olor bastante desagradable. Se aprende rápidamente a ver cuándo los brotes están mustios y blandos, y en ese caso no interesan para nada. Las presentaciones variadas de brotes diferentes son muy agradables y favorecen la iniciación en diversos sabores y texturas: rábano, cebolla, hinojo, fenogreco, girasol, lentejas, brócoli, col lombarda, trigo, judías mungo, soja, alfalfa....